En el marco del proyecto Jóvenes Líderes de Paz y Reconciliación en Colombia: un enfoque transformador, hemos iniciado desde el año 2019, con 3 comunidades rurales y en el área urbana del municipio de La Ceja (Antioquia – Colombia) un proceso para el reconocimiento de la resiliencia, la reconciliación y la resolución pacífica de los conflictos, todo esto enfocado en la construcción colectiva de la memoria histórica.

Este proceso se había venido construyendo con mucho compromiso y estuvo lleno de emociones, aprendizajes y vínculos con dichas comunidades que queríamos seguir fortaleciendo…

La emergencia sanitaria por el Covid-19, nos retó a repensarnos las maneras o estrategias de actuación que veníamos desarrollando, para que esos vínculos pudieran continuar y seguir tejiendo memoria viva y colectiva.

Fue así como UNITAR construyó una herramienta muy valiosa y pertinente para este momento de aislamiento social llamada: DE REGRESO A CASA; la cual compartieron con nosotros como Corporación y tomamos la decisión de empezar su implementación con éstas mismas comunidades con las que veníamos construyendo; así, poder aportarles en estos tiempos tan difíciles, un proceso donde pudieran descubrir los poderes escondidos dentro de sí, que se generen cambios a nivel personal que las y los lleven a transformar su vida cotidiana y fortalecer las relaciones con los demás, en su familia y comunidad.

Teniendo en cuenta que las comunidades rurales no cuentan con buena conectividad a internet, construimos una propuesta para la implementación de la herramienta, a través de 7 entregas físicas, llevadas hasta sus territorios (cada 15 días), con elementos simbólicos que acompañaran y dieran fuerza a los contenidos temáticos propuestos, con un acompañamiento personalizado a las personas con limitación en lecto-escritura y un seguimiento y animación permanente al desarrollo de la misma por parte de las personas participantes. 

Esto ha generado en las personas participantes una conexión y motivación a la hora de desarrollar la herramienta, pues se sienten reconocidos(as) y acompañados(as) en este momento de tanta incertidumbre.