La construcción de la paz territorial en Colombia, requiere de procesos individuales y colectivos de sanación de las heridas y cicatrices que dejó el conflicto armado y las violencias estructurales que se han sostenido en todos los territorios (el cuerpo, la casa, el barrio, la vereda, el municipio, el país). Además de esto, son urgentes y necesarios procesos de reconstrucción de la memoria, las confianzas, el perdón y la reconciliación, y que se generen condiciones de vida digna en los territorios rurales y urbanos.

Este proceso que emprendimos como Corporación en alianza con UNITAR, Ciudad Don Bosco y las(os) aliados territoriales que hacen parte de nuestro equipo, logró convocar a las comunidades de las veredas Colmenas, Piedras, San José y la zona urbana, para que hicieran parte de esta experiencia y lograr así aportar a la construcción de la memoria, a través de la recopilación de 37 historias que no sólo muestran las afectaciones que padecieron mujeres y hombres, por el conflicto armado en sus territorios, sino también el reconocimiento de sus vivencias de resiliencia y reconciliación; lo que visibiliza el papel tan importante que tienen en la construcción de la paz.    

Fue sumamente importante que en éstos territorios, en los que nunca se había hablado de lo que vivieron en el marco del conflicto armado, empezáramos a abrir espacios de trabajo, reflexión y conversación colectiva, para que las comunidades pudieran poner sus voces, desde la confianza construida, para comprender los efectos de la guerra y la violencia en sus vidas, en sus entornos, y asimismo, los significados e implicaciones para la construcción de relaciones pacíficas y transformadoras. Fue así como iniciamos un tejido de memoria viva y colectiva.